
El otro día, sentada tomándome un café mientras esperaba llegara mi cita de trabajo, escuchaba a un grupo de “chavitas” en una discusión donde su tema de conversación era la locura forma de educar y ser mamás, y ohhh sorpresa, me dejaron anonadada con lo que oí, puesto que cuando se fueron me quedé pensando, que así tal cuál o muy parecido pensaba yo antes de tener a mi primera hija, el «yo nunca, nunca».
Llamaban locas a las mujeres que dejaban de trabajar por dedicarse a sus hijos, “Pero qué manera de desperdiciar las oportunidades que les da la vida, y qué pocas ganas de triunfar y sobresalir y ser alguien”.
Otra debatía “Más bien qué locas mujeres que prefieren irse a trabajar dejando a sus pobres hijos solos encargados con otras personas, que irresponsabilidad y locura”, para qué quisieron traer niños al mundo».
Conforme la conversación avanzaba debatían más y más temas, la manera de educar a los niños… «Cuando tenga hijos, (decía una) jamás permitiré que no obedezca a la primera, seré una mamá mega firme y con límite extremadamente puestos». (Otra decía) «yo no podría tender hijos groseros y contestones porque a la primera le haré ver quien manda… hay tanta mamá loca que tolera la tomada de pelo de sus hijos», mis ojos se abrían cada vez más y más, luego el tema fue la comida, «qué locas mamás que les dan a comer a sus hijos tantos dulces, qué locas mamás que no les dan ni un dulce a sus hijos a porbar» en fin… no paraban de hablar como si fueran las mamás perfectas y expertas en maternidad y educación.
Cuando se fueron me quedé pensando (con una sonrisa maquiavélica les confieso) que antes de ser mamá todo es y se ve muy sencillo, nos hacemos a la idea de que seremos mamás únicas y perfectas, que ya traemos un chip y manual para saber que si y que no y de qué manera lograr tener hijos ideales, yo por ejemplo cuando estudiaba la carrera de psicología siempre decía «nada de televisión ni tabletas para niños, que se emboban, que se pongan a leer y jugar» y hoy jajajaja y más jajajajaja me como completas mis palabras, me muerdo la lengua de mi etapa de sabionda, porque aunque sí estaba en lo correcto, ahora que soy mamá y y soy mucho más empática con la vida, entiendo que en todo hay un balance y la realidad es otra, hoy estando en los zapatos de todas las mamás solamente digo amo amo amo ser esa mamá loca que aprende todos los días a ser una mamá feliz y amorosa con sus hijas, que la riega todos los días si, pero que no por eso, soy mala madre, ni soy menos mujer o profesional.
Las decisiones que se toman en la etapa de ser mamá, son las decisiones precisas para esas circunstancias y nos hacen renacer, para vivir como cada una decide la locura de la maternidad. Y hoy yo me declaro en locura total.