Más allá de las expectativas sobre la maternidad…

A veces es reconfortante saber que la intensidad de las emociones cambian y los pensamientos, miedos, desafíos, frustraciones, culpas vienen y se van como todo en la vida. Así que tranquilos, ser papás es un viaje largo por montañas rusas donde sólo debes agarrarte fuerte, confiar, reírte, disfrutar y soltar. 

Desde niños nos ponemos altas expectativas sobre la maternidad y la paternidad, nos visualizamos siendo padres iguales que los propios (en muchos casos) o inclusive mucho mejores, porque para juzgar somos expertos. 

Luego nos convertimos en padres “perfectos”, sin aún haber tenido hijos y nos jactamos de los maravillosos padres que seremos, lo que sí y no permitiremos y lo increíblemente fácil de ponerles límites a los hijos. 

Luego nos convertimos realmente en padres en carne y hueso, en mente, corazón y hasta en alma, y nos confrontamos con una realidad desconocida, a una dimensión jamás antes pensada y mucho menos deseada. ¿Y qué crees? Llegan muchas desilusiones de tantas expectativas que nos pusimos, nos invaden millones de emociones que ya ni nombrarlas podríamos porque hay algunas que son inexplicables, pero sí,  se instalan sentimientos que nadie por más que nos lo contaran o lo viéramos podríamos entenderlo sin experimentarlo en carne propia. 

Desde mi trinchera te digo, es momento de reactivar nuestra confianza, ¿cómo?

  • Dejemos de juzgar a otros los diferentes estilos de crianzas.
  • Dejemos de compararnos con amigos, familiares y parejas. 
  • Confiemos 💯 en cada una de las decisiones que tomamos.  
  • Confiemos en otros compinches para pedir ayuda, consejos, o simplemente desahogarnos.
  • Busquemos alternativas positivas para el bienestar familiar y formemos un gran equipo.
  • Dejemos de justificarnos con la maternidad/paternidad y poner excusas.
  • Enfoquemos nuestra energía positivamente.
  • Fortalezcamos el amor propio. 

Y por último, recordatorio para el alma:
Las angustias vienen y se van. Demos descanso a nuestra mente y aliviemos nuestra ansiedad, permitamos que todo venga y muchas cosas se vayan.
Abracemos cada instante de nuestros hijos de cada etapa. Cárgalo, míralo, cántale, arrúllalo, báñalo, aliméntalo, consuélalo, diviértelo y permite que sea dueño de tu tiempo, porque créeme no dura mucho y no vuelven jamás esos momentos.
Y tú, que estás leyendo esto, te envío una gran dosis de confianza, motivación y amor. 

Atte: Liber- Mamá Pulpo 👩🏻🐙

#ApapachosParaElAlma #MamáSinCulpas #CrianzaPositiva

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